Quitar los huesos del jamón

Al comprar un pieza de jamón ibérico o jamón serrano esta te viene con el hueso del animal. Quitar los huesos del jamón puede ser de utilidad para cortar más fácilmente trozos de jamón, aprovechar más la carne que contiene el producto y almacenar en caso que no quieras consumir toda la pieza completa.

El hueso suele ser desechado por sus consumidores después de obtener todo el jamón que querían. Sin embargo, puedes utilizarlo para otro fin. Al quitar el hueso del jamón, puedes utilizarlo para sazonar tus caldos, sopas, cremas y diferentes recetas.

Al estar adherida a la carne, el hueso adquiere un aroma y sabor ideal para tus preparaciones. ¡Así que no lo deseches! Más bien, aprende qué utensilios necesitas para despegarlo del jamón y utilizarlo en tu cocina.

Utensilios para deshuesar jamón

Lo primero a tener en cuenta para quitar los huesos del jamón correctamente, sin sufrir un accidente, son los utensilios adecuados para la tarea. Hablamos de los cuchillos ideales y material de protección para quien vaya a deshuesar. Esto hará la labor más sencilla.

Para protegerte al momento de deshuesar el jamón, procura tener guantes, o por lo menos uno que coloques en la mano que sujeta el jamón, y un delantal de malla que cubra todo tu torso. Asimismo es necesario utilizar una tabla jamonera para fijar la pieza de jamón. Las puedes encontrar de diferentes tamaños, formas y materiales.

Ahora, los cuchillos para quitar los huesos del jamón son los siguientes:

  1. Cuchillo deshuesador: Este es fino, corto y la cuchilla resulta ser de punta fina.
  2. Cuchillo descortezador: A diferencia del primero, este es largo y ancho. Su uso no es tan indispensable como el deshuesador.
  3. Gubia: La hojilla es curva y larga. Te será útil para sacar el hueso de su caña. También es opcional su uso.
  4. Chaira: Lo ideal es que los cuchillos estén bien afilados para evitar accidentes. Por eso es fundamental utilizar para chaira, la cual te permite asegurar el filo de tus cuchillos.

¿Cómo quitar el hueso al jamón?

Actualmente existen las máquinas que realizan esta tarea, sin embargo no hay nada como hacer el trabajo manual. De igual forma puedes ver un video instructivo de cómo quitar los huesos del jamón. ¡Pero no te preocupes! Lo explicaremos todo paso a paso a continuación.

Quitar el hueso de la cadera

Con el cuchillo deshuesador marcarás el hueso desde que comienza a sobresalir en el centro de la pata. Partiendo de allí clavamos la cuchilla y seguimos la silueta hasta llegar a la punta y volver al inicio. El tacto del cuchillo con el jamón te será de utilidad para guiarte.

Ya teniendo la marca definida podrás empezar a separar el hueso de la cadera de la carne de jamón. Lo lograrás profundizando en esa silueta y rodeando el hueso. Puede que tarde un poco pero deberás tener paciencia para dejar el hueso de la cadera con la menor carne adherida posible.

Quitar el hueso del fémur

Después de la cadera viene el fémur. Este lo identificarás fácil puesto que tiene forma de bola. Deberás rodearlo con el cuchillo deshuesador y con ayuda de la gubia. Con estos elementos irás quitando la carne que la rodea.

Ahora, con el mismo deshuesador rodearás el hueso del codillo, justo en la zona superior de la babilla hasta llegar al otro lado del jamón. Te encontrarás con la masa. Continúa por toda la pieza del codillo y así lograrás separar por completo el hueso de la carne del jamón.

No olvides cortar bien todos los tendones que lo componen. Al estar ya separado, rotarás la pezuña y cogerás la pieza con cuidado para extraer finalmente todos los huesos de tu pieza de jamón.

¿Qué hacer con los huesos del jamón?

Al estar adherido con la carne del jamón, el hueso obtiene ese aroma y sabor que caracteriza la pieza. ¡Así que no lo tires! Puedes utilizarlo para dar sabor a tus sopas, cocidos, cremas, guisos y demás preparaciones.

Si resulta ser muy grande la pieza, puedes llevarla a tu carnicero de confianza para que lo trocee en tamaños más manejables. Si tienes los instrumentos para la tarea puedes hacerlo con cuidado. Incluso, si no pretendes utilizarlo en el momento puedes conservarlo en el congelador y usarlo cuando sea necesario.

¿Cómo conservar los huesos de jamón?

Para conservarlos es necesario que los huesos se corten en trozos más manejables. Cuando ya los tengas, puedes congelarlos cubriéndolos con un paño de algodón o trapo de cocina. De esta forma no penetrará la humedad en los huesos.

También puedes envasarlo al vacío y guardarlo en la nevera. Eso sí, cuando lo abras y desaparezca el vacío lo deberás consumir los cortes lo antes posible. Así que, si solo vas a utilizar algunas piezas, procura envasar varios trozos por separado en vez de todos juntos.

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